
Dos orillas, un debate eterno. La Controversia de Valladolid
Dos orillas, un eterno debate. La Controversia de Valladolid
Hace 475 años, el 15 de agosto de 1550, comenzó uno de los debates más trascendentales y antiguos documentados en la historia occidental sobre los derechos humanos: la Controversia de Valladolid. La Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) recuerda este hito histórico con un ciclo de 9 largometrajes que examinan la reinterpretación de la Conquista de América desde ambos márgenes del Atlántico.
La Controversia de Valladolid (1550-1551) enfrentó a dos figuras fundamentales del pensamiento de la época: Bartolomé de las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda, quienes protagonizaron un debate teológico-jurídico sobre si los pueblos indígenas americanos poseían alma racional y, por tanto, si su conquista y esclavización podían justificarse moralmente bajo los principios del derecho natural y la doctrina cristiana.
El ciclo ‘Dos orillas, un eterno debate. La Controversia de Valladolid’ podría considerarse una de las retrospectivas más completas realizadas hasta el momento sobre la representación cinematográfica del legado colonial, tanto por su alcance geográfico como temporal.
SEMINCI
Desde su nacimiento a mediados de los cincuenta como una muestra de cine religioso y de valores humanos, la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci) se ha consolidado como uno de los festivales más prestigiosos de Europa, un escaparate donde se dan cita autores consolidados y nuevas promesas de distintas latitudes para trazar una panorámica plural y versátil del cine contemporáneo.
Esta apuesta por una programación arriesgada y valiente que dé cabida a lenguajes y formas dispares, que sirva de cobijo a propuestas verdaderamente independientes, es la sella de identidad de un certamen que ha apostado por la autoría desde sus orígenes, como bien demuestra que la primera Espiga de Oro, el máximo galardón del certamen, recayera sobre ‘Los cuatrocientos golpes’, de Truffaut. Fue en Valladolid donde se pudieron ver, en su versión íntegra, obras de Bergman, Wilder, Kurosawa, Bresson, Welles, Wajda, Oliveira, Fellini, Pollack, Frankenheimer, Kluge, Brooks, Preminger, Kobayashi y Fuller, por citar sólo algunos de los nombres que, año tras año, llenaron las salas de un público fiel y ávido de un cine que se saliese de la norma, plagado de temáticas y formas que rompiesen con la anquilosada producción que llegaba a unas pantallas sobre las que se cernía todavía la mano censora, que no pudo impedir, por ejemplo, que ‘La naranja mecánica’ se estrenara durante la vigésima edición, apenas un mes antes de la muerte de Franco.
Ya desaparecida la dictadura, la Seminci evolucionó al ritmo de los tiempos, sin perder nunca de vista su rumbo y con el afán de anticiparse a las olas del mañana y tomar el pulso a ese cine de márgenes que encontraba acomodo en programaciones planteadas siempre desde una coherencia que elevó al festival a referencia de todo el continente. Valladolid fue la puerta de entrada al mercado español de autores como Abbas Kiarostami, Atom Egoyan, Andrei Tarkovsky, Nanni Moretti, Terence Davies, Jean-Pierre y Luc Dardenne, Michael Haneke, John Lasseter, Mike Leigh, Lars von Trier, Jane Campion, Paul Schrader, Ken Loach, Zhang Yimou, Krzysztof Kieslowski, Tran Anh Hung, Samira Makhmalbaf, Edward Yang, Alexandr Sokúrov, Jafar Panahi y Darren Aronofsky, muchos de los cuales acudieron al festival a presentar sus obras.
Por la alfombra de la Seminci también han desfilado figuras de la talla de Arthur Penn, Stanley Donen, Michael Cimino, Brad Pitt, Woody Allen, Stephen Frears, Pedro Almodóvar, Michael Winterbottom, Jim Jarmusch, Mickey Rourke, Julie Christie, Claude Chabrol, Kenneth Branagh, Sophia Loren, Jonathan Demme, Mira Sorvino, Bong Joon-ho, Juliette Binoche, Vittorio Storaro y Malcolm McDowell, que han recibido los aplausos de esos miles de espectadores que conforman un público tan exigente y fiel.
En sus últimas ediciones, Valladolid ha apostado por nuevos creadores como Jacques Audiard, Alexander Payne, Denis Villeneuve, Andreas Dressen, Wolfgang Becker, Christian Petzold, Kelly Reichardt, Damien Chazelle, Wang Quan’an y Chloé Zhao, por citar sólo unos pocos de los que han integrado programaciones acompañadas de ciclos y retrospectivas que conforman otro de los puntales sobre los que se sostiene la cita y que tienen por objetivo alumbrar la producción de distintos puntos del mapa, siempre estructurados desde un rigor y una coherencia inscritos en el ADN del festival.