
Bruch: Concierto para violín n.º 1
Duración: 32min
La violinista Karen Gomyo y la Orquesta Gulbenkian interpretan el ‘Concierto para violín n.º 1’ de Max Bruch, bajo la dirección de Giancarlo Guerrero.
Compositor, director de orquesta y pedagogo, Max Bruch gozó de gran prestigio hasta la Primera Guerra Mundial, pero después de ella, y a pesar de la extensa obra que dejó, quedó asociado sobre todo a este concierto.
El ‘Concierto para violín n.º 1’ es, sin duda, uno de los más bellos que nos ha dejado el romanticismo musical. Combina la orquestación romántica con el brillo del violín (sin caer nunca en la ostentación vacía), las estructuras formales claras con la fantasía y la libertad, la energía rítmica con una rica vena melódica.
El concierto se estrenó, en su primera versión, en abril de 1866, en Coblenza, y en su segunda y definitiva versión (Joseph Joachim, a quien está dedicada la obra, colaboró en esta revisión), en enero de 1868, en Bremen, con Joachim como solista y Bruch como director.
Intérpretes:
Orquesta Gulbenkian
Giancarlo Guerrero, director
Karen Gomyo, violín
Programa:
Max Bruch
‘Concierto para violín y orqueta n.º 1, em Sol menor, op. 26’
– ‘Vorspiel’ [Preludio]: ‘Allegro moderato’
– ‘Adagio’
– ‘Finale: Allegro energico’
Fundação Calouste Gulbenkian, Lisboa
8 de marzo de 2024
Compositor, director de orquesta y pedagogo, Max Bruch gozó de gran prestigio hasta la Primera Guerra Mundial, pero después de ella, y a pesar de la extensa obra que dejó, quedó asociado sobre todo a este concierto.
El ‘Concierto para violín n.º 1’ es, sin duda, uno de los más bellos que nos ha dejado el romanticismo musical. Combina la orquestación romántica con el brillo del violín (sin caer nunca en la ostentación vacía), las estructuras formales claras con la fantasía y la libertad, la energía rítmica con una rica vena melódica.
El concierto se estrenó, en su primera versión, en abril de 1866, en Coblenza, y en su segunda y definitiva versión (Joseph Joachim, a quien está dedicada la obra, colaboró en esta revisión), en enero de 1868, en Bremen, con Joachim como solista y Bruch como director.
Intérpretes:
Orquesta Gulbenkian
Giancarlo Guerrero, director
Karen Gomyo, violín
Programa:
Max Bruch
‘Concierto para violín y orqueta n.º 1, em Sol menor, op. 26’
– ‘Vorspiel’ [Preludio]: ‘Allegro moderato’
– ‘Adagio’
– ‘Finale: Allegro energico’
Fundação Calouste Gulbenkian, Lisboa
8 de marzo de 2024
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